AMSAC lanza primera subasta pública para impulsar solución integral al pasivo ambiental de Quiulacocha

  • La iniciativa busca atraer inversión privada especializada para contribuir a la recuperación ambiental de Cerro de Pasco, mediante el reaprovechamiento económico de los residuos acumulados en el depósito de relaves Quiulacocha.

Pasco, 02 de julio de 2026.– La empresa estatal Activos Mineros S.A.C. (AMSAC) lanzó la primera Subasta Pública del Proyecto Quiulacocha, una iniciativa que busca movilizar inversión privada especializada para contribuir a la solución de uno de los pasivos ambientales mineros más importantes e históricos del país, ubicado en Cerro de Pasco. La propuesta apunta a transformar un problema ambiental de larga data en una oportunidad de recuperación ambiental y desarrollo territorial.

A través de este mecanismo, AMSAC promoverá el reaprovechamiento económico de los residuos acumulados en el depósito de relaves Quiulacocha, permitiendo que un operador privado asuma el desarrollo del proyecto bajo su propia cuenta, costo, riesgo y responsabilidad, cumpliendo las obligaciones ambientales, sociales, técnicas y legales establecidas en las bases del proceso. 

“Quiulacocha representa una oportunidad para demostrar que es posible enfrentar un pasivo ambiental histórico con soluciones innovadoras que articulen la participación del Estado y la inversión privada. Nuestro objetivo es generar una ruta ordenada que permita reducir riesgos ambientales, movilizar recursos y generar beneficios concretos para Cerro de Pasco”, señaló Dante Aguilar, Gerente General de AMSAC.

La entidad precisó que la subasta no implica la renuncia a las responsabilidades del Estado en materia de remediación. Por el contrario, AMSAC mantendrá su rol institucional de supervisión y control, mientras que el adjudicatario deberá cumplir con la obtención de permisos, instrumentos de gestión ambiental, garantías y demás exigencias previstas en la normativa vigente. 

Según AMSAC, el Proyecto Quiulacocha tiene el potencial de convertirse en un precedente nacional sobre cómo transformar pasivos ambientales mineros en oportunidades de recuperación ambiental, sostenibilidad y desarrollo territorial, generando además inversión, empleo y beneficios para las comunidades del área de influencia.