Pasco:AMSAC adjudica proyecto Quiulacocha y marca un hito histórico en la recuperación ambiental del Perú

  • Los beneficios económicos y ahorros proyectados superan los S/ 1,000 millones, además de nuevas oportunidades de desarrollo para la población de Pasco.

Lima, 12 de octubre de 2026. –  El Perú da un paso trascendental hacia una nueva forma de enfrentar sus pasivos ambientales mineros. La empresa pública Activos Mineros S.A.C. (AMSAC) adjudicó la buena pro de la subasta pública para el reaprovechamiento de los relaves del Proyecto Quiulacocha a Cerro de Pasco Resources del Perú S.A.C. (CPR), abriendo una ruta concreta para contribuir a la recuperación ambiental de un territorio afectado por más de seis décadas de contaminación.

La adjudicación representa un hito en la gestión de pasivos ambientales mineros del país al impulsar un modelo que articula inversión privada, reaprovechamiento económico de residuos mineros y recuperación ambiental. Esta iniciativa permitirá transformar un problema ambiental histórico en una oportunidad para proteger la salud, mejorar la calidad de vida de la población y promover el desarrollo económico y social de Pasco.

“Este proyecto representa mucho más que una inversión; significa avanzar hacia la recuperación de un territorio, contribuir a proteger la salud de las familias y generar nuevas oportunidades para las comunidades. Nuestro principal objetivo es que los beneficios de esta transformación lleguen a la población de Quiulacocha y Cerro de Pasco”, destacó Dante Aguilar, gerente general de AMSAC.

Nuevo modelo de recuperación ambiental

El Proyecto Quiulacocha introduce un enfoque innovador para la atención de pasivos ambientales mineros, mediante la participación privada y el aprovechamiento económico de los minerales contenidos en los relaves.

Bajo un esquema tradicional, la remediación del depósito habría demandado aproximadamente S/ 550 millones de recursos públicos. Con el modelo impulsado por AMSAC, se busca que la inversión privada contribuya a financiar las intervenciones ambientales previstas, bajo una adecuada asignación de responsabilidades y riesgos.

En conjunto, los beneficios económicos proyectados y el ahorro estimado de recursos públicos superan los S/ 1,000 millones, evidenciando el potencial de este modelo para conciliar recuperación ambiental, sostenibilidad económica y generación de valor público.

“Quiulacocha marca el tránsito de una remediación financiada exclusivamente por el Estado hacia un modelo que convierte el valor de los residuos mineros en una oportunidad para recuperar el ambiente y generar desarrollo. Estamos demostrando que es posible articular inversión privada, sostenibilidad ambiental y beneficios económicos para el país, abriendo un camino que puede contribuir a la recuperación de otros pasivos ambientales mineros del Perú”, señaló Aguilar.

Beneficios económicos y nuevas oportunidades

Durante los 21 años estimados de operación, el Proyecto Quiulacocha contempla la generación de más de S/ 500 millones en pagos y aportes contractuales, además de los ingresos tributarios que puedan derivarse de su desarrollo.

Asimismo, se proyecta un fideicomiso social de aproximadamente S/ 20 millones, destinado a financiar programas, proyectos y obras de desarrollo sostenible en beneficio de las comunidades del área de influencia.

La iniciativa también contribuirá a dinamizar la economía regional mediante la generación de empleo, la contratación de proveedores locales y el desarrollo de actividades económicas vinculadas a la ejecución del proyecto.

En el ámbito ambiental, el inversionista asumirá las obligaciones y riesgos que le correspondan conforme a los contratos y autorizaciones aplicables, incluyendo las intervenciones orientadas a reducir riesgos ambientales, estabilizar el depósito y contribuir progresivamente a su recuperación.

Quiulacocha, un precedente para la remediación ambiental

La importancia del Proyecto Quiulacocha trasciende los límites de Pasco. Su adjudicación demuestra el potencial de articular la capacidad de gestión del Estado con la inversión privada para desarrollar soluciones ambientalmente sostenibles y económicamente viables.

Este enfoque podría contribuir a la atención de otros pasivos ambientales mineros del territorio nacional, especialmente aquellos cuyos residuos conservan un valor económico susceptible de reaprovechamiento.

Con esta adjudicación, AMSAC reafirma su compromiso de promover soluciones innovadoras que permitan recuperar espacios afectados por actividades mineras del pasado, impulsar la sostenibilidad ambiental y generar beneficios concretos para las comunidades.